San Francisco
San Francisco   
Al menos una vez en la vida
Allí la niebla es más romántica que incómoda, múltiples extranjeros han encontrado su hogar construyendo una gran diversidad cultural, se han rodado centenares de películas y series televisivas, es posible perder el aliento en sus empinadas cuestas y recuperarlo en sus tranvías, y la primavera resulta una fecha ideal para visitarla.
Por Gilberto Montiel Arciniega

La ciudad del Golden Gate Bridge, los tranvías, la temible prisión de Alcatraz, el Chinatown más grande y auténtico de Estados Unidos, de la generación beat de escritores y el sueño hippie de finales de los 60, pasó de ser un pueblo a una gran metrópoli por la Fiebre del Oro, que envenenó a cientos allá por 1849. Al igual que la Ciudad de México, supo reconstruirse, tras el terrible terremoto de 1906 y el posterior incendio que la devastaron. Creció y se modernizó hasta convertirse en el lugar vibrante y lleno de vida que es hoy, a lo largo de sus 78.8 kilómetros cuadrados.

Para empezar a disfrutarla, nada mejor que subir a la colina Twin Peaks y dejarse seducir por las vistas panorámicas desde su mirador. El imponente puente colgante Golden Gate, ícono de San Francisco, invita a recorrer a pie sus 2,727 metros de longitud para deleitarse con las vistas de la bahía. Cumplida la misión, dedícate a conocer sus barrios, comenzando por los que guardan un sabor étnico. Chinatown, para trasladarse directamente a Beijing; Little Italy, donde disfrutarás de sus restaurantes y su colorido; Mission District, con su Misión Dolores (el edificio más antiguo de la ciudad) para sentirte como en casa con la comunidad latina, o Japantown para relajarte.

Otros vecindarios emblemáticos son el Castro, que debe su nombre al mexicano José Castro (1808-1860) y en el cual habita una importante comunidad gay y lesbiana, así como Haight Ashbury, donde encontrarás algunas reminiscencias del flower power, pero, sobre todo, tiendas vintage y de segunda mano que conviven con boutiques exclusivas y restaurantes de original decoración; admira en esta área las coloridas casas victorianas, conocidas como Painted Ladys, en Steiner Street. La zona de shopping por excelencia es Union Square, en el centro, con grandes tiendas departamentales y caras firmas de moda. Muy cerca se encuentra el distrito de los teatros, para disfrutar de representaciones y musicales traídos de Brodway, así como el Ayuntamiento y su enorme cúpula central, la quinta más grande del mundo. Y Fisherman?s Wharf, el antiguo puerto pesquero, el lugar para el entretenimiento familiar, con su acuario, el Pier 39, donde observarás los leones marinos y numerosos restaurantes y puestos de cangrejos cocidos para degustarlos en la calle. También es recomendable probar en la zona el sourdough bread (hogaza de pan de masa fermentado) relleno de sopa o ensalada; el tradicional Boudin Bakery cuenta, incluso, con un museo (www.boudinbakery.com).

Si disfrutas con las vistas panorámicas, no dejes de subir los 60 metros de la Coit Tower (North Beach), decorada en su interior con murales de artistas californianos, inspirados en el estilo de realismo social de Diego Rivera. Desde allí podrás contemplar otro de los símbolos de la ciudad: la Pirámide Transamérica, construida en 1972 por Wilson Pereira, que imprime su personalidad al skyline de la ciudad con sus 48 plantas y 260 metros de altura.

Desde Fisherman?s Wharf se puede tomar una excursión en ferry para visitar la antigua cárcel de Alcatraz, conocida como La Roca, una de las más famosas y temidas de Estados Unidos, hasta que fue cerrada en 1963. U otro paseo menos lúgubre a Sausalito, pequeño pueblo costero, elegido como lugar de residencia por algunos famosos y donde destacan sus más de 400 casas flotantes y su vida artística.

Si después de tanto ajetreo necesitas un momento de tranquilidad, ve al Golden Gate Park -el jardín público más antiguo del país-, recorre el Jardín de Té Japonés y aprende el ritual ancestral para servirlo en su casa de té, rodeada de estanques y puentes. Otro lugar es Yerba Buena Gardens, en el distrito Soma; allí se encuentran el Museo de Arte Contemporáneo SFMOMA (con obras de Jackson Pollock, Paul Klee y Marcel Duchamp), el Memorial a Luther King y el histórico carrusel Charles Looff.

Otra de las características de San Francisco son sus empinadas calles, pero ninguna como Lombard, ya que sus 27 grados de inclinación sólo permiten circular en zigzag entre sus bellas zonas ajardinadas. Para recorrer el resto, recurre a sus tradicionales tranvías y siéntete protagonista de una de las muchas películas filmadas en estas cuestas. Al menos una vez en tu vida.


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