Gran Concurso Internacional de Elegancia
Gran Concurso Internacional de Elegancia   
Notable presencia
Los autos de los más apasionados dueños de nuestras marcas tuvieron una de sus mejores participaciones en el ya tradicional evento de Huixquilucan, con gran cantidad de ejemplares y muchos premios recibidos.
Por Texto y fotos: Edmundo Cano

Los entusiastas de Chrysler hicieron sentir fuerte y clara su presencia en la edición 29 del Gran Concurso de Elegancia, mejor conocido en el ambiente de los autos clásicos simplemente como ?Huixquilucan?, debido a la locación del evento en ese municipio el Estado de México. Este año los autos de las marcas Chrysler fueron muy predominantes respecto a años anteriores, cuando era difícil encontrar dichos ejemplares.

El Club Mopar México nunca falta a esta reunión anual y este año mostró varias joyas de los mejores años de los muscle-cars, desde los primeros Barracudas con un V8 bajo su cofre, incluido un muy raro en México Fórmula S original modelo 1965, hasta un Super Bee nacional 1975 que se preserva en condiciones cien por ciento originales, jamás restaurado, y presumiendo incluso las mismas llantas con las que circuló a mediados de los años 70.

Por su parte, otros clubes que no están enfocados en autos Chrysler también mostraron un buen acervo de autos de la marca, desde más muscle-cars como un Coronet 1970 con ese malvado frente dividido, hasta un Road Runner 1974 con estilo ?street machine? de la época, con llantas gordas atrás y más delgadas adelante en rines ?slot?, justo como los entusiastas de aquellos años arreglaban sus autos. También pudimos apreciar varios Charger muy bien restaurados y modificados, uno de ellos con swap a motor ?big block? 440 y enormes llantas traseras para poner toda esa potencia al piso.

Del lado más conservador, igualmente pudimos apreciar algunos clásicos de los años 40, 50 y 60, como un Plymouth Belvedere 1959 convertible color azul cielo que apuntaba al cielo sus enormes aletas, o un Dodge 1946 Sedán perfectamente restaurado, y un muy raro en México Chrysler 300J convertible de 1963, un extraordinario de la serie 300 de alto rendimiento de los 50 y 60.

Al nivel más alto, Chrysler también tuvo una representación digna de reconocimiento. En el Pabellón de la Excelencia, cariñosamente conocido como ?el corralito? por el público asistente, los jueces congregan a los autos mejor calificados de cada club para otorgarles un reconocimiento especial, y este año hubo más de las marcas Chrysler que nunca antes. Un impecable Dodge Kingsway 1952 le daba la bienvenida al público a esta sección, en la que también er posible apreciar un Dodge Charger 1966, modelo famoso por su trasera tipo fastback.

Pero sin duda alguna, el vehículo Chrysler más espectacular y relevante este año fue el Chrysler CM Six Roadster de 1931, un verdadero speedster de la época dorada del automovilismo americano que, con su combinación de color en tonos verdes y rines amarillos, y su perfecta restauración, peleó palmo a palmo por el galardón de Mejor Auto Americano, uno de los más prestigiosos del Concurso de Elegancia, y antesala directa para el premio ?Best of Show?. Es muy probable que solo haya menos de diez autos como éste en el mundo, por lo que tener la oportunidad de apreciar a detalle este ejemplar en el pasto de Huixquilucan fue un auténtico deleite.


  • La primera generación del Barracuda estuvo bien representada en Huixquilucan, con dos modelos Fórmula S con motor V8 273 bajo sus cofres.

  • Un ejemplar muy raro en México, un Plymouth Road Runner de 1974, con toques estilo ?street machine? setentero, como las gordas llantas traseras y los rines ?slot?.

  • El frente con parrillas divididas del Dodge Coronet 1970 es uno de los ?rostros? más agresivos de la época de los muscle-cars.

  • Un Plymouth Duster con tratamiento estético muy al estilo de los muscle-cars de la época, a pesar de conservar el motor 6 cilindros "slant six" bajo su cofre.

  • El Barracuda, junto con su hermano de Dodge, el Dart GTS, era uno de los autos más rápidos que se podían comprar en México a finales de los 60.

  • Los Giulietta siempre están presentes en el Concurso de Elegancia, son uno de los modelos más queridos por los entusiastas de Alfa Romeo.

  • Un Dodge Charger 1971 solo necesita una suspensión más baja y rines de 17" para adoptar un look moderno y deportivo, pero sin perder sus líneas de muscle-car.

  • Este Dodge Kingsway 1952 se ha mantenido en excelente estado, pues no ha sido restaurado en su totalidad, simplemente se le ha dado mantenimiento y renovación a las piezas que lo han necesitado con el paso del tiempo.

  • La primera generación del Dodge Charger se caracteriza por su enorme y afilada trasera tipo fastback. Este ejemplar ha sido restaurado en su totalidad a condiciones originales.

  • La falsa cubierta para la rueda de refacción en la cajuela era un controversial elemento estético opcional para el Plymouth Belvedere de 1959.

  • Un Super Bee 1971 nacional, con el inconfundible tacómetro montado encima de las tomas de aire en el cofre.

  • Un Dodge 1948 sedán restaurado a la perfección, que ya ha ganado premios en ediciones anteriores del Concurso de Elegancia.

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