Serial Trans Am
Serial Trans Am   
Los 70s en 2015
El Dodge Challenger regresa a las pistas en el serial que lo vio asaltar los circuitos por primera vez: Trans-Am.
Por Por Edmundo Cano

La temporada de 1970 es recordada como el momento cúspide del famosísimo serial Trans American Racing Series, mejor conocido simplemente como "Trans-Am", pues fue el año en el participaron por primera vez los cuatro grandes de Detroit. En temporadas anteriores, el duelo había sido siempre entre el Ford Mustang Boss 302 y el Chevrolet Camaro Z/28, pero para 1970 American Motors entró a la trifulca con el Javelin, mientras que Mopar mandó dos equipos, uno representando a Plymouth con dos Barracudas desarrollados por All American Racers de Dan Gurney, quien también piloteaba junto a Swede Savage, y un par de Dodge Challenger en escandaloso color verde ?Sub Lime? mantenidos por Autodynamics, con Sam Posey y Tony Adamowicz al mando.

 El resultado fue una de las temporadas de carreras más intensas de la historia del deporte motor americano. Una victoria en Trans-Am significaba un aumento significativo en las ventas, ya que el serial disfrutaba de una enorme popularidad, con llenos absolutos en cada pista donde se presentaba, por lo que la presión de las armadoras sobre los equipos de carreras para ganar era enorme. Y esto podía ser aún más intenso si había rivalidades internas, como en el caso de Mopar.

 El equipo de Dodge siempre fue como el ?secundario? en comparación con Plymouth y Dan Gurney, que era un piloto y preparador que se había ganado su fama a pulso, mientras que Posey y Adamowicz eran pilotos que apenas despuntaban. Vaya, incluso los talleres que desarrollaban y mantenían los autos listos para correr eran tratados de manera diferente por Chrysler, dándole prioridad siempre a AAR de Gurney. Esto inició una sana, pero muy seria rivalidad entre ambos equipos, que dio paso a anécdotas legendarias hoy en día.

La temporada de 1971 prometía mucho, pero tristemente todo se quedó en eso, una promesa. El mercado de los muscle-cars perdió el ?momentum? que había disfrutado en los años previos, debido a las regulaciones antismog que comenzaban a tomar efecto, y la crisis del petróleo que se divisaba en el futuro. Los fabricantes reaccionaron de inmediato, y los primeros en sufrir los efectos de esto fueron los equipos de carreras. Adiós contratos, adiós Trans Am. Tanto el Challenger de Posey como el Barracuda de Gurney corrieron únicamente ese año mágico de 1970, y nunca pudieron demostrar su verdadero potencial en la pista. En 1974, tanto el Challenger como el Barracuda serían descontinuados.

 Transportémonos al siglo XXI. Una nueva guerra de muscle-cars se libra sin cuartel en Detroit, y el Challenger está de regreso y justo en medio de ella. Gracias a la nueva batalla de los caballos de fuerza, el serial Trans Am ?que nunca dejó de existir, pero que jamás tuvo de nuevo de la popularidad alcanzada a finales de los 60 y principios de los 70? goza de un resurgimiento gracias a los muscle-cars de nueva generación, y como si fuera 1970 otra vez, los lleva a las pistas de nuevo, aunque ahora en formas mucho más extremas, pues si bien hace 40 años los autos de carreras estaban basados en modelos de serie, los bólidos de Trans Am actuales son en realidad chasises tubulares con carrocerías de materiales compuestos que únicamente asemejan a sus contrapartes de producción. 

Dodge entra a este nuevo ruedo de la mano de Miller Racing, un equipo profesional que en 2013 comienza a correr con un par de Challenger en la categoría TA2, uno de los cuales está pintado en verde ?Sub Lime? y con un patrón decorativo idéntico al del Challenger, que Sam Posey corrió más de 40 años atrás. Sin embargo, esta vez la historia es diferente. Con Cameron Lawrence y el veterano Tommy Kendall al volante, Dodge y Miller Racing han arrasado su categoría. Llevan ya dos campeonatos consecutivos en la TA2, en 2013 y 2014, y han comenzado 2015 con una victoria en la primera carrera de la temporada en Sebring. Si bien en 1970 el Challenger no tuvo la oportunidad de probarse a sí mismo, en el nuevo milenio está demostrando de lo que es capaz. Solamente tuvo que esperar 43 años para hacerlo.


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