NBA
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Por amor al juego
En la búsqueda de eventos de entretenimiento y actividades recreativas para la sociedad en épocas posbélicas, surgió en Estados Unidos una liga en la que el basquetbol se convierte en un verdadero y mágico espectáculo, capaz de llevar los sueños a otro nivel. ¡Bienvenidos a la NBA!
Por John Miranda

En 1891, año en que James Naismith inventó el basquetbol, jamás se hubiera pensado que esta creación tendría tal evolución, vamos, a nadie le pasó por la mente que este deporte formaría una liga profesional, donde el talento se convertiría en una gran máquina de ingresos creada por empresarios visionarios, que encontraron en la falta de espectáculo y entretenimiento posguerra el pretexto ideal para crear la Basketball Asociation of America (BAA), la cual daría lugar a la actual y espectacular National Basketball Asociation (NBA).

Los efectos de la NBA pueden verse por todos los rincones del planeta, probablemente el impresionante Dream Team que arrasara en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 haya sido el detonante para que el mejor baloncesto se mostrara y ocasionara que los más apasionados y conocedores vistieran con camisetas de Michael Jordan, Earvin "Magic" Johnson y Larry Bird, etc. En la actualidad, jóvenes aficionados buscan los tenis de Kobe Bryant, LeBron James, Blake Griffin o James Harden para ir a jugar los fines de semana. Las grandes urbes como Nueva York, Chicago, Toronto, Berlín, Tokio, Madrid o la Ciudad de México, albergan en sus calles tiendas oficiales de la liga, alimentando el fanatismo mundial con un impresionante bombardeo mercadológico, generando miles de millones de dólares que muestran su lado humano mediante el NBA Cares, un programa de ayuda social en el que se involucran tanto jugadores como equipos, realizando clínicas de basquetbol en hospitales, albergues y escuelas de escasos recursos, hablando sobre la importancia de retribuir algo de lo mucho que el deporte les ha dado a ellos, pero que los mantiene con los pies en la tierra.

Pero el juego sigue, y los 30 equipos repartidos en dos conferencias, Este y Oeste, tienen que disputar por lo menos 82 partidos de campaña regular antes de aspirar a la postemporada de la NBA, una serie de juegos eliminatorios a los que cada conjunto llevará su mejor nivel a la duela, alimentando así el sueño de llegar a las finales de conferencia y final de liga. Previo a todo lo anterior, la liga pausa su actividad en febrero para dar lugar al fin de semana más espectacular no sólo del basquetbol, sino del deporte mundial.

We are the champions...
Durante tres días, el All Stars Weekend reúne a la élite del basquetbol para realizar diferentes actividades, entre las que destacan el certamen de tiros de tres, el juego de novatos y, por supuesto, el espectacular concurso de clavadas. El fin de semana cierra con el Juego de Estrellas, un partido de gran audiencia a nivel mundial, sólo la final de la Copa del Mundo de Futbol o el Super Bowl de la NFL llegan a esos niveles de rating. Personalidades del cine, la música y la moda acuden a presenciar este espectáculo disputado por los mejores talentos de ambas conferencias, haciendo del encuentro un derroche de fantasía e imaginación implícito en cada jugada. Grandes leyendas se han alzado con el título de Jugador más Valioso (MVP); Dominic Wilkins, Michael Jordan y Kobe Bryant, entre ellos.

Y así, llegamos a la gran final de la NBA, con las dos mejores franquicias disputándose el título, con jugadas increíbles en las que todo puede definirse o postergarse en décimas de segundo. Es en estos cardiacos partidos en los que uno puede ser testigo de cómo el aspecto físico es superado por el temple y la fortaleza mental de deportistas, que pueden convertirse en héroes o villanos ante una afición que no callará hasta cantar la ya inmortalizada melodía We Are The Champions, de Queen. Muchos buscan la gloria, pero pocos jugadores, equipos o entrenadores la han alcanzado o saboreado más de una vez, como son los casos de Los Angeles Lakers, con "Magic" Johnson en los 80, y de Kobe Bryant en la época moderna; o los Boston Celtics, de Larry Bird; o los Chicago Bulls, de Michael Jordan. Tocante a los entrenadores, Phil Jackson, con nueve anillos de campeón, puede presumir haber dirigido a tres grandes leyendas: Jordan, Kobe y Shaq. Actualmente, Steve Kerr, campeón con los Chicago Bulls en su época de jugador, ha conseguido su primer anillo como coach de los actuales monarcas Golden State Warrios, liderados por el talentoso Stephen Curry.

Esto es la NBA, un ambiente en el que todo puede suceder, donde el deporte supera límites físicos, matemáticos y económicos, con un lado extraordinariamente humano, que traspasa fronteras, globalizándose con la presencia de basquetbolistas de todo el planeta y que contribuye a que este grandioso espectáculo nos siga brindando momentos inolvidables.


  • El "Deporte ráfaga" encuentra su mejor significado en talentosos jugadores que hacen de este deporte un espectáculo inigualable.

  • El joven estrella, Stephen Curry, despidiendo al cinco veces campeón de la NBA, campeón olímpico con los E.U.A y varias veces jugador más valioso (MVP), Kobe Bryant, durante su última temporada.

  • A pesar de ser blanco de falsas comparativas y de no portar tantos títulos de liga, Lebron James y su juego forman parte del presente y futuro de la NBA.

  • No podría concebirse una NBA sin la presencia de los legendarios New York Knicks, equipo cuyo valor actual es de 580 millones de dólares, aproximadamente.

  • La era post Michael Jordan ha sido difícil para los Chicago Bulls, parte del cambio es la ausencia del mítico toro estampado en el jersey.

  • El mejor equipo formado con jugadores profesionales de la NBA y ganador del oro en los olímpicos de Barcelona 1992 siempre hará honor a su nombre: "Dream Team".

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