Anibal Pantoja
Anibal Pantoja   
Desde la piel
Aunque habitemos este mundo y creamos conocerlo, la realidad es que vivimos en una caja de Pandora. Todos los días nos encontramos con algo nuevo.

Texto y fotos: Andrea García de León Ríos


Cada uno de nosotros nos caracterizamos por tener gustos y actividades únicas, pero, ¿cómo ves y vives tu mundo cuando te encuentras inmerso en él? La cosmovisión no es la misma, tener un enfoque y crítica externos puede llegar a enriquecer lo que sabes y lo que no.

La cultura del tatuaje en México ha ido modificando opiniones, visiones e incluso la estética corporal. Los contextos político-sociales y culturales no son los mismos, a comparación del concepto que se tenía en el imperio romano.

El tatuaje no es de hoy, no es una moda, se tiene registro de ello desde culturas antiguas. Pero hay varias interrogantes, hoy en día, ¿persiste la esencia del tatuaje? ¿Existe remanente alguno de ello? O, ¿ya se ha reestructurado, al grado de que estamos hablando de algo completamente nuevo?

Anibal Pantoja, ilustrador egresado de la ENAP (UNAM), fanático de fotos de perros pug y tatuador, ha creado Gallonegro, un crew, estudio o espacio que es más un taller creativo, ubicado en el centro de la Ciudad de México en la colonia Roma Sur, en el cual enseñan, aprenden, dibujan y se divierten plasmando ilustraciones desde un plano 2D hasta el 3D: la piel.

Aquí hay un equipo de trabajo que va en constante crecimiento, cada 'gallo' lleva el tatuaje en la piel, es su modo de vida.
Se encuentran inmersos en la cultura del tatuaje, son parte del nicho y saben cómo es, pero a pesar de ello les gusta el constante aprendizaje en el día a día, no solo desde adentro, sino también como outsider.

Hay registros de momias tatuadas, que el tatuaje pareciera más como un proceso de sanación, no tanto como un diseño planeado. También antes se hacían marcas sin el consentimiento de la gente, como es el caso de los campos de concentración.
Hoy es diferente.

Nuestra cultura ha tenido apertura y la posibilidad de elección en cuanto a qué puedo y no hacer con mi cuerpo. A mí me gusta ser parte de un proceso de embellecimiento corporal.

Gallonegro se caracteriza por tener el acercamiento a un proceso que conlleva no solo a pintar en un lienzo llamado cuerpo, sino el de crear un vinculo de comunicación con el cliente a través de tinta insertada en la piel. El contacto con la gente ha creado que ellos desarrollen aún más su conocimiento hacia las personas, sus clientes, algunos que acaban siendo frecuentes y hasta camaradas.

La población cuenta con muchas referencias kitch, por lo que muchos clientes llegan con referentes de la cultura mexicana, lo cual ha despertado en Pantoja la posibilidad de crear una colección de todas las referencias que la gente le manda.

Al final eso nutre a la cultura no únicamente del tatuaje, sino tal vez podría dar pie a una definición del mismo en México, o no. Pero el bagaje visual que tienen él y su crew abre el campo a aquellos que se acercan y reconocen su arte, lo cual empieza a crear un vinculo.

Es como Homero en el mundo de los chocolates: es tanto lo que tienes, que no sabes qué hacer.

Aunque hablar de arte es complejo, para algunos el tatuaje lo es... o no. Anibal desea crear una corriente artística en el mundo del tatuaje que provenga de México para el mundo.

La cultura, el estilo de vida de un tatuado y el tatuador no es solo tinta y dolor, es toda una corriente que en México comienza a tener pies y cabeza. Artistas como él son parte de los engranes que conforman y destapan esta pequeña caja de Pandora que sorprende a todos aquellos que la abren. 


  • Escritorio en el cual Anibal y Gallonegro ilustran. En la pared tienen no solo sus plantillas favoritas, sino también la de tatuadores invitados.

  • Toda una gama de tintas.

  • Gallonegro decora todo el estudio con Ilustraciones, colección de Anibal.

  • Gallonegro ha expandido el estudio, haciendo de ello un espacio para realizar más tatuajes y dar talleres

  • No necesitan suerte, pero un maneki neko y una cazuela llena de dulces como la palmita de mango enchilado.

  • Anibal, cofundador de Gallonegro

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