Jeep Wrangler Unlimited   
Nuevos caminos
Acumular nuevas experiencias tiene un requisito insoslayable: atreverse a vivirlas. Para llegar a otros lugares, el principio es el mismo; deben hallarse nuevos caminos. Esta es la esencia de un Wrangler.
Por Por Héctor Torres Fotos: Carlos Quevedo

?Si son resultados distintos lo que buscas, no realices siempre lo mismo? El aforismo puede parecer gastado por repetido, pero no por ello menos cierto. No pueden esperarse desenlaces diferentes cuando se emplea la misma fórmula una y otra vez. Alterar las formas, cambiar el rumbo y modificar los hábitos, es la única vía para acceder a conclusiones inéditas. De ese ?hacer las cosas diferentes?, hay mucho en Wrangler. Para ello ha sido concebido. La intención puesta en pensarlo como el vehículo recreacional por excelencia, se ha materializado al convertirse en un ícono del término ?todoterreno? al día de hoy. Y nada es gratuito, no se encontrará un vehículo más versátil para abandonar el asfalto; tan simple y tajante como suena.

Las sencillas líneas que componen su figura pueden despistar, pero todo lo que descansa tras ellas es mero enfoque. Determinación llevada hasta sus últimos alcances para obtener el mejor comportamiento cuando los caminos civilizados terminan. Ahí se explican los anchos pasos apenas recubiertos con protecciones específicas que siguen el contorno de la carrocería, las altas defensas que permiten enfrentar pendientes de absurdas inclinaciones, e incluso las grandes bisagras en los marcos que conceden remover las puertas ?las cuatro? para incrementar la practicidad de un recorrido o tan solo disfrutarlo aún más. En esta, su versión Sahara ?ya famosa por disponer de un completo y característico equipamiento?, el toldo rígido empata su color con el del conjunto, conservando la posibilidad de desmontarlo y dejar al descubierto esas inconfundibles barras de su arquitectura. La sensación al conducir así es como pocas, pues la libertad de andar por donde se antoje se enfatiza, haciendo que la desorientación sea puro pretexto de esparcimiento. Más aún cuando se sabe que incorpora todo el respaldo tecnológico del grupo, si de capacidades motrices se trata. Bajo el cofre está el propulsor Pentastar de seis cilindros, 3.6 litros y 285 caballos de fuerza. Poder que va a dar a las cuatro ruedas mediante una transmisión automática de cinco velocidades y cuya palanca se ordena paralela a la de la caja de transferencia; tradicional como es debido.

Pese a la tosquedad apreciada desde fuera, amenidades que lo transforman en un automóvil de uso cotidiano aportan el balance al interior. Desde el centro de infotenimiento con pantalla táctil y disco duro, hasta los controladores de un solo toque para vidrios eléctricos, no hay ausencias que al confort afecten. Y, aun así, lo interesante no es el equipamiento, sino la manera en que está integrado. Los elevadores quedan colocados en la consola central completamente verticales, por ejemplo, y se acompañan con la sorpresa de encontrar detalles de diseño en todo el habitáculo, como la silueta del Wrangler en el contorno del parabrisas o la leyenda 'Since 1941' en la asidera del pasajero. Un representativo pigmento en asientos ?con calefacción incluida? completa el cuadro.

 Similar a esas vivencias que, casi por obligación, deben quedar asentadas en la lista de una vida bien vivida, hay autos que tienen que ser manejados antes de que el viaje acabe. Jeep Wrangler es, en definitiva, uno de éstos.



  • Incluso con cuatro puertas y cinco plazas, la figura de un Wrangler permanece inconfundible. El sello de las siete barras en parrilla empezó aquí.

  • En el habitáculo se mezclan dos propuestas de diseño para conservar la esencia de este todoterreno intacta: un arreglo tradicional dotado con lo último en tecnología.

  • La palanca de la caja de transferencia va en paralelo a la de velocidades; tal como debe ser en todo Wrangler. Así se accede a las afamadas capacidades 4x4 de este Jeep.

  • El pigmento de los interiores ya se ha vuelto icónico en las versiones Sahara; aquí se hace presente en vestiduras, tablero y consola.

  • La cuadratura característica en sus líneas sigue ahí, si bien ha sabido modernizarse con el paso de los años.

  • Una sensación de poderío se irradia tras el volante al rodar, especialmente porque no hay camino que se antoje difícil de surcar.

  • Podría decirse que el certificado que avala los alcances de todoterreno tuvo su origen con el Wrangler. Al Unlimited no le falta.

  • En la variante Sahara los rines alcanzan 18 pulgadas. Los neumáticos cumplen a la perfección con su enfoque para abandonar el asfalto.

  • Buscar levantar la pared de agua más alta será juego de todos los días a bordo de Wrangler Unlimited. La variante Sahara hará el trayecto aún más confortable.

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