Fiat Palio
Fiat Palio   
Inquieto e imparable
La incorporación de la caja Dualogic en Palio ha sido solo el pretexto ideal para redondear su sofisticada imagen con la versión Sporting.
Por Héctor Torres / Fotos: Carlos Quevedo

Pero no únicamente ello, sino también para ofrecer una experiencia de manejo como ninguna otra. Si la transmisión Dualogic ya es algo familiar, se sabrá a la perfección de qué se está hablando. Si no, Palio Sporting será la mejor razón para probarlo. Con la Dualogic se mezclan los beneficios de dos mundos: la sensación de control que una caja manual brinda con la comodidad de operación de una automática. Se trata de una unidad robotizada diseñada para funcionar bajo distintos niveles de exigencia y pensada para los diferentes contextos en que pueda circularse.

Cediendo al impulso de la conducción ágil que provoca colocarse tras el volante, convendrá recurrir a la modalidad "M", así pueden manipularse a placer los cambios, pero sin la necesidad de empujar un tercer pedal de embrague. Si el escenario es un rutinario trayecto citadino, en cambio, la posición "D" realizará todo el trabajo por nosotros. Ahora bien, que si lo que se quiere es exprimir toda la energía del motor 1.6 litros bajo el cofre y sus 113 caballos de fuerza, habrá que presionar el botón "Sport". Es en este ajuste que Palio Sporting se percibe más natural y diligente, y cuando usar las paletas de cambio en el timón se vuelve parte de la diversión.

Gracias a su compacto tamaño que no sacrifica espacio interior y a la altura libre respecto del suelo sobre la que se rueda, confrontar los obstáculos de una compleja ciudad será juego de todos los días. Palio Sporting se mueve con soltura y se adapta al camino con rápida facilidad.

TOQUE DE PERSONALIDAD

Ese carácter dinámico y versátil es lo que su estampa igualmente refleja. El discreto alerón sobre el portón trasero se conjuga con distintivos en puertas y rines de diseño específico para aportar el contraste que delata lo especial de esta variante. Incluso unos neumáticos de excelente calidad son parte del paquete.

Al seguir el recorrido visual hacia el interior aparecerán unos estribos temáticos, y ya en el puesto principal se harán evidentes cada uno de los detalles que forman esa atmósfera de intenciones deportivas. El pigmento predominante en la cinta de acabado brillante a lo largo del tablero se replica en la cúpula de instrumentos, en las costuras de asientos y en la piel que forra tanto palanca como volante, y va a dar hasta puertas, manijas y cinturones de seguridad. Por su parte, el terminado de aluminio en pedales completa el cuadro.

De ahí más, esta edición Sporting retiene los valores de Palio, tanto en el apartado de seguridad como en el de equipamiento, desde la doble bolsa de aire frontal y frenos con sistema antibloqueo, y hasta la interfaz manos libres para dispositivos Bluetooth.

Listo para cubrir las demandas de movilidad de uno o de cinco, este hatchback cumple con todos sus objetivos de practicidad, acentuando la facilidad de uso en el día a día y concediendo un extra de exclusividad también.


  • La identidad de Palio se mantiene inconfundible. Permanece un Fiat por donde se le mire.

  • El borde oscuro contorneando las calaveras aporta ese toque de distinción que contrasta en la versión Sporting.

  • También los rines de diseño específico, con dos tonalidades, son un elemento exclusivo en esta variante.

  • Pese a que se buscó aderezar con sutileza la cabina y si bien los insertos consiguen este objetivo, uno percibe que se está a bordo de un modelo de edición especial.

  • El ordenamiento de los mandos posee estilo, pero también creatividad: la perilla del aire acondicionado gira y se oprime para activarlo.

  • Que la transmisión Dualogic se encuentre en la línea Sporting no es gratuito; es la mejor manera de tener al alcance distintos modos de manejo.

  • Para facilitar la operación del sistema de audio, se disponen de controles al volante que, por cierto, aporta gran tacto en la conducción gracias al forrado en piel.

  • La mezcla de materiales se conjuga con los acentos carmín, sin renunciar al equipamiento de conveniencia integrado de serie.

  • El tapizado no ha quedado fuera de la ecuación: desde las bancas y hasta las cabeceras, los asientos armonizan con el tratamiento interior.

  • Tras los relojes de la cúpula igualmente destaca ese rojo encendido para distinguir el talante dinámico de Palio Sporting.

  • Con Palio Sporting, la practicidad de un hatchback no está peleada con una estampa deportiva, peculiar y atractiva.

  • Una sensación de presteza y comodidad se transmite al volante de Palio Sporting, por dondequiera que circule.

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