Dodge LaFemme
Dodge LaFemme   
Solo para mujeres
El Dodge LaFemme fue uno de los pioneros en experimentar con la mercadotecnia, al ser el primer automóvil dirigido desde su concepción hacia el público femenino.
Por Edmundo Cano

En los años 50, la industria automotriz norteamericana sufrió drásticos cambios. Luego de la guerra vino una época de prosperidad que llevó al público consumidor a exigir mejores y novedosos productos en todos los ámbitos, y Detroit respondió con creces. La forma de diseñar autos, de construirlos y propulsarlos evolucionó muy rápido. Y también la manera de venderlos. Pronto, los departamentos de mercadotecnia de todas las marcas comenzaron a buscar nuevas estrategias de llegar a más gente, y el Dodge La Femme es uno de los casos más célebres.


Este carro, pensado para "Su Majestad, la mujer americana", como dejaba en claro su folleto de ventas, tiene su origen en un par de concept-cars Dodge de 1954 llamados Le Comte y La Comtesse, que jugaban con el concepto de un auto para él y uno para ella. El vehículo "masculino" estaba pintado en color bronce con negro, mientras que el "femenino" era rosa con gris pálido, y ambos tenían toldos panorámicos de plexiglass.


La respuesta de los consumidores al La Comtesse fue mucho mayor de lo que se esperaba en Chrysler, por lo que la idea se puso en desarrollo a marchas forzadas, y en 1955 vio la luz en el La Femme, un nivel opcional de equipamiento del Dodge Custom Royal Lancer que, por únicamente 143 dólares, convertía cualquier hardtop 2 puertas en el coche ideal para las damas. El cambio más notorio a la vista era la combinación de color, un bitono en "Saphire White" y "Heather Rose", innegablemente femenino y exclusivo de este modelo. Emblemas "La Femme" anodizados en dorado adornaban sus flancos.


Sin embargo, la verdadera novedad se encontraba en el interior. Además de las vestiduras con un patrón floral combinado con vinil rosa y sus respectivos emblemas, el auto venía con varios accesorios y los compartimentos necesarios para guardarlos. Por ejemplo, la parte trasera del asiento del conductor se abatía para revelar un abrigo, un impermeable y una sombrilla, estos últimos hechos con el mismo material de patrón floral de las vestiduras del carro. El asiento del pasajero, por su parte, tenía un espacio para colocar un bolso de mano que venía incluido con el La Femme, el cual tenía un montón de accesorios fabricados por la prestigiosa marca femenina Evans: polvera, lápiz labial, cigarrera y monedero. Dicha bolsa cerraba con un medallón de metal cepillado que tenía esmerilado el nombre de la feliz propietaria.


El La Femme solo fue producido en 1955 y 1956, y siendo un paquete opcional del Royal Lancer, no se tiene un registro oficial de sus números exactos de su producción, pero se cree que fueron menos de dos mil 500 para ambos años en que estuvo disponible. Hoy en día sobreviven menos de 200 ejemplares, haciéndolo un auto muy buscado por los coleccionistas. El La Femme fue un producto incomprendido en su tiempo, pero es importante en la historia de Chrysler por ser uno de los primeros ejercicios de mercadotecnia para buscar llegar a un público más amplio, y que además reconoció la importancia de las damas como un nuevo nicho de mercado en crecimiento, hecho que resultaría profético, pues con el paso del tiempo la mujer se convirtió en uno de los principales consumidores de automóviles en Norteamérica.


  • Portada del raro catálogo de ventas del La Femme, que dejaba bien en claro a quién iba dirigido el rosado Dodge.

  • El compartimento en el respaldo del asiento del copiloto albergaba un bolso de mano y otras monerías. En el otro asiento había un abrigo y una sombrilla.

  • El La Femme fue uno de los primeros productos automotrices pensados para un nicho novedoso de mercado, de esos que surgieron de la nada en el boom económico de los 50.

  • A pesar de que esto imaginaron los publicistas de Chrysler, el La Femme no fue un éxito de ventas debido a su poca promoción comercial.

  • No hay registros exactos de cuántos ejemplares de esta variante del Royal Lancer Custom se fabricaron. Hoy se estima que sobreviven unos 200.

  • Los emblemas en las salpicaderas, variaciones en los adornos de cromo, y claro, el patrón de colores, distinguían al La Femme de un Dodge ordinario.

  • El interior del La Femme replicaba el muy femenino patrón de colores en el exterior, tanto en los metales del tablero...

  • Como en las vestiduras que tenían un patrón floral o texturizado, pero siempre coordinadas con los colores emblemáticos del La Femme.

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