Dodge Charger RT 2015   
Emoción para todos
¬ŅCu√°ndo fue la √ļltima vez que un auto te sorprendi√≥? Esta sencilla pregunta surge de una acertada conclusi√≥n, despu√©s de haber intimado un d√≠a entero con uno de los √≠conos m√°s importantes y digno representante del m√ļsculo americano. Aqu√≠ la cr√≥nica de un d√≠a con el Dodge Charger R/T.
Por Por John Miranda Fotos: Carlos Quevedo

Nuestro editor coment√≥ un par de d√≠as antes que la buena noticia era que tendr√≠amos el Charger, la mala, que la jornada comenzar√≠a muy, pero muy temprano. Despu√©s de todo, ¬Ņqui√©n puede negarse a convivir todo un d√≠a con una leyenda americana? La sorpresa no par√≥ ah√≠, porque a las 5:00 a.m. del d√≠a de la cita, mis ojos a√ļn llorosos alcanzaron a notar las letras R/T (Racing Technology) y el emblema HEMI sobre la carrocer√≠a en color Tor Red, que adem√°s luc√≠a imponente con el nuevo dise√Īo en la parrilla central Gloss Black, los faros principales y las luces antiniebla. Manteniendo la configuraci√≥n de cuatro puertas con caderas anchas y elevadas, el Charger conserva puntos a su favor en el tema de practicidad y f√°cil acceso, sin mencionar que con este tipo de carrocer√≠a y los alcances mec√°nicos de su motor, autom√°ticamente se convierte en uno de los sedanes m√°s veloces, imponentes y deseables; as√≠ pues, como por arte de magia, el sue√Īo desapareci√≥.    

Hora de abordar y como era de esperarse, amplios interiores, asientos de piel con alc√°ntara, quemacocos, infotenimiento Uconnect y una computadora de viaje que nos mantendr√≠a al tanto de lo que suceder√≠a bajo el motor durante el resto de la jornada. Ya con la posici√≥n de manejo ideal, cinturones de seguridad y los espejos foto-cr√≥micos ajustados, lo √ļnico que faltaba era familiarizarme con la suave textura y los controles del volante que, adem√°s, incluyen las paletas de cambio anticipando un poco las emociones que a√ļn estaban por venir. Finalmente, el sistema manda un mensaje: "Presione el pedal de freno y oprima el bot√≥n de encendido".

El panel de instrumentos cobra vida en colores brillantes, agujas rojas y un l√≠mite de corte cercano a las 6,000 rpm, se acompa√Īan del sonido ronco que emana del motor. El momento de partir ha llegado y apenas enfil√°ndonos hacia la carretera, el Charger R/T comienza a justificar la raz√≥n de su carrocer√≠a, ya que a pesar de que es muy temprano todav√≠a, autom√°ticamente se vuelve un im√°n de miradas emocionadas por la silueta del sed√°n. Su marcha es suave, y hasta cierto punto silenciosa, la comodidad excesiva que por momentos me hace olvidar que estoy al volante de un deportivo est√° por doquier. En esta etapa de reconocimiento entre el Charger y yo, es notorio el buen escalonamiento de la transmisi√≥n de ocho velocidades, incluso en una v√≠a r√°pida el auto puede rodar a una velocidad razonable con la sexta marcha engranada, contribuyendo al buen consumo y ahorro de combustible.

Poco a poco se van terminando los sem√°foros y el carril confinado al transporte p√ļblico hasta que, de pronto, la primera caseta de cobro aparece; en realidad, nunca me dio tanto gusto pagar una antes de salir a la carretera, pero esta vez era diferente, como si al cruzarla se encontrara la libertad que el motor V8 anhelaba desde kil√≥metros atr√°s. Era el momento para configurar el manejo sport y empujar la palanca de velocidades hacia la izquierda, engran√°ndola en modo manual. Tonos rojizos y grises en el cielo, la luz de la ma√Īana comienza a aparecer y el Charger R/T pide a gritos subir al tercer carril. Con los ajustes previos el auto se ha transformado por completo, la computadora retiene la segunda marcha a 3,500 rpm, entonces hundo el pie en el acelerador y los 370 HP despiertan en apenas un instante; la aceleraci√≥n es brutal, aunque con mucha puntualidad al momento de entregar la potencia, no hay ning√ļn tipo de extra√Īo entre cada cambio, la cuarta y quinta velocidades transcurren r√°pidamente, dejando al descubierto la fuerza descomunal de las 395 Lb-pie de torque con las que el 5.7 litros consume el veloc√≠metro. Viene la primera curva y, con ella, el primer retroceso de velocidad; el Charger se mantiene neutral y la enfrenta con la soltura de un sed√°n "normal", no es para menos, ya que un nuevo sistema de direcci√≥n el√©ctrica, la configuraci√≥n de suspensi√≥n independiente en el eje delantero y multilink en el posterior, adem√°s de las asistencias electr√≥nicas que mantienen a raya los √≠mpetus y reacciones que este auto tambi√©n sabe manifestar. Y hasta que kil√≥metros adelante apareci√≥ una caseta m√°s, tuve oportunidad de exigirle a los frenos de disco en las cuatro ruedas, que sin problema cumplen su objetivo. Oficialmente, el Dodge Charger R/T hab√≠a entrado a mi lista de favoritos.

La ma√Īana pas√≥ r√°pido, entre tomas fotogr√°ficas, de video y el manejo de este imponente sed√°n que, para la hora del almuerzo, parec√≠a mirarme desde el estacionamiento y decirme: "te advert√≠ que te sorprender√≠a". Entonces, conclu√≠ que hasta el lobo m√°s feroz puede estar vestido de cordero, sin dejar de ser una fiera implacable a la m√°s leve provocaci√≥n. Realmente fue duro devolverlo y verlo partir.


  • Con dise√Īo imponente, potencia a granel y una carretera vac√≠a; Dodge Charger R/T pide a gritos que lo llevan a pasear.

  • Con los acabados de un sed√°n, pero con el car√°cter de un deportivo; es dif√≠cil saber qu√© le sale mejor.

  • Ocho velocidades en modo autom√°tico y manual con paletas de cambios al volante, invitan solo a una cosa: ¬°acelerar!

  • La consola da lugar a los controles de clima, audio y asistencias electr√≥nicas; ergonom√≠a perfecta.

  • De acuerdo al modo de manejo que seleccionemos, el tablero cambiar√° su manera de informarnos lo que sucede bajo el cofre.

  • Los acabados en alc√°ntara con el logotipo de la divisi√≥n especial de Dodge en los asientos, nos recuerdan que estamos a bordo de un sed√°n muy especial.

  • ¬ŅTemer o emocionarse? Dodge Charger R/T es el √ļnico que podr√° darte la respuesta.

  • Hay muchos a√Īos de historia a espaldas de este modelo, sin embargo, el dise√Īo de la parte frontal es sin duda uno de los mejor logrados.

  • Rines de brazos dobles en 20 pulgadas, el complemento al dise√Īo exterior no pod√≠a ser mejor.

  • Basta con detenerse a contemplar de nuevo el dise√Īo del Charger R/T para que los deseos de manejarlo regresen en un instante.

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